
El que ha jugado cualquier versión de football sabe que muchas veces la personalidad de los jugadores se retrata en el desempeño en la cancha.
Con la blogofuria, cual ciberpasto (frase más gay, hay que lucharla) a veces, algunas veces, pasa lo mismo.
Y también a veces, cuando tenemos la libertad de pedir libertad para otros que no la tienen, se arma lo desagradable.
Lo desagradable para algunos, hay que aclarar.
Toda esta muela pudiera habérmela ahorrado con solo poner los dos dibujos de abajo, pero mi ego es del carajo.
Patético.
(No cliquee sobre la imagen, no vaya a ser que le den un palo.)

(Sobre esta imagen se puede cliquear para ampliar, pero guardando distancia)


Y hablando de egos...
He dado con el blog de Lou Romano.
Up, no tengo que decirlo, es lo mejor en la comarca de guiones animados.
Dos pifias le partí, y las dos se las perdoné inmediatamente con inmediata inmediatez.
A la Pixar sí hay que tocarle los ya saben qué, que no quiero que Cámara diga que soy vulgar por escribir la palabra "cojones" en mi blog.













