domingo, 21 de octubre de 2007

Lo que el viento no puede llevarse


No quiero pasar por listo ni absolutista, pero somos unos ignorantes. Proyectos fabulosos flotan alrededor de nosotros y no les hacemos swing por falta de suerte o gracia.

Hace ya un mes me tropecé con el libro Arrival, escrito, dibujado e investigado por un tronco de dibujante australiano llamado Shaun Tan.

Impresionante.

Arrival es una novela gráfica sin palabras que toca el tema de la emigración, el desarraigo, la guerra, la ciudad, la familia y la amistad. Y más cosas, me temo.
Pero el alarde visual es llevado con gracia, y hasta humildad.

Cuando yo sea grande yo quiero resolver así.

Cualquier comentario mío es café aguado comparado con lo que puedan encontrar aquí.

Lo dicho, impresionante.


Muchas veces, cuando escribía para Understanding Chaos, me salían estos personajes de dos viejos locos, sordos y protestones. Me salían en la sopa, y criticando los discursos de Meodore con consignas del Mayo del 68, confundiendo todo lo que decía.

Antes de irme para Orlando no aguanté más y me salió esto:

Con el viejo no tenía problemas. Pero la viejita no me cuadraba. Primero porque era un híbrido entre Marie la mamá de Raymond y un vampiro de Padrón. Excelentes personajes por separado, pero muy mundanos para una izquierdista loca y de café, y valga la redundancia. Y la verdad, la verdad, el dibujo estaba inseguro y flojito cantidad. La mesa cambiaba de tamaño, la ropa de la vieja no tenía personalidad, el pelo era un desastre y para colmo, no parecía tan vieja.

Retorno de Oslándo y asumo la tareíta con fervor revolucionario.

Primero, el fondo.

Algo que dé aire libre, una city cualquiera y el mínimo de ruido. Y como soy algo sádico, le quito protagonismo, para no hablar de reordenar la distribución de los elementos del fondo y que no me queden tapados o descolocados cuando los use de escenario.

Como verán abajo, tuve que mover cosas, pero... voilá!


Sus espejuelones de bibliotecaria, su sweater negro y bohemio, y flaca, como corresponde.

A lo mejor sigue cambiando.

6 comentarios:

jose varela dijo...

Vaya que bueno esta ese par de viejos. Las dos variantes. Y sabes que es lo que hace tirar pal piso?
Que estan sentados en el aire. Hay mesa, ciudad, background sugerido y todo lo que pones pero la pareja esta en el aire... o sea, la unica coneccion que hay entre ellos es que estan flotando ambos.jaja.A lo Luis Bunuel.Te botaste.

Güicho dijo...

Me gustó más la segunda versión de la vieja. La primera tiene look de Yoya conservadora.

El link del australiano no parece funcionar.

Güicho dijo...

Retiro lo dicho, el link funciona.

analista dijo...

La del final es una vieja o un viejo? Si es una vieja ni la bruja de Hansel y Gretel le hace nada.

Las sillas se olvidaron o lo hiciste pa joder?

Saludos

garrincha dijo...

joseph, me alegro que te haya gustado.
lo de las sillas en el aire (y creo que le adelanto algo al analizador) lo hago adrésmente.
yo, si la silla no dice nada en el dibujo, me la echo.
tú debes saber lo difícil que es poner patas de mesa, de sillas y de cristiano en una composición y que no se encochine la cosa.
así que el fambeco al ire da más tensión, que es la manera de esconder mi haraganería.
un abrazo y gracias por el comment.

guicho, coincidimos en lo de la vieja.
no conozco ninguna yoya, pero seguro que si la hay, es como la primera.
muy redonda pa la tira.
espero hayas disfrutado del shau tan.
un abrazo, man.

analista,
es verdad que salió medio bruja, la pobre.
pero pa lo loca y sorda que es, así va a aquedar, creo.
y lo de las sillas, bueno, ya le contaba al joseph de qué iba la cosa.
un abrazo.

Yvette dijo...

voy a buscar el librito ese que dices.... saludos!