
Tarde que llego tarde, y no por impedimentos musculares -ayer tuve un amago de football- sino porque andaba en labores propias de mi sexo y condición.
Casi que no iba a poner nada cuando ya todo el mundo tenía lo suyo a tiempo en su blog, pero me he tropezado con uno de esos empachos cutres de la ciberbocina, que casi que lo hacen llorar a uno por Juan Padrón.
So, yeah... aquí voy.
Guamá or bust!

Pedimos a todas las personas e instituciones defensoras de los derechos civiles en el mundo que contribuyan, y llamamos al gobierno cubano a:
-Liberar a los presos políticos en Cuba.
-Levantar las prohibiciones que impiden a los cubanos entrar (a) y salir de su país.
-Levantar las prohibiciones de acceso a Internet para los cubanos.

Cliquear sobre la imagen, please.
Losing my religion.


Los 49ers planearon un casting en el Tropical Park este domingo.
Las cheerleaders, me duele decirlo, se cansaron de darnos cuero y se dedicaron a celebrar en aquelarre personal.
Hechos como este son dolorosos para el deporte.
Haber terminado la velada sin un tirón muscular es una victoria personal que estoy dispuesto a restregarle en la nariz a cualquiera.
Mi rendimiento en el campo... ya fue otra cosa.

No se pierdan a este gallardo mancebo de abajo, barriga incluida, desplazándose en un cross pattern por el pasto.
Linebackers a mí.
Ja.
El quarterback es Alejandro (Fernández de ) Cossío, y el que me cubre es José Luis Antón.
En la foto no se ve bien, pero ambos estaban aguantando la risa.

Abajo están Antón y Alejandro, ligeramente más serios.


Como prueba irrefutable de que arte y deporte están ligados, y como parte del performance dominical, un servidor realiza el baile del oso.

Y, pragmático que es uno, si no se da lo del football, se puede armar algo con un grupo de danza.
O una rueda de casino.
Talento hay.

En la imagen de arriba, de izquierda a drecha:
Jorgito, Abel (¡Sufre, Wes Welker!) Rodríguez Cuba, Alejandro, El Pillo y Antón (con gorra).
Y abajo... lenguaje corporal puro.
Necesita traducción, eso sí.


